La Unión Internacional de Telecomunicaciones (U.I.T.) es el organismo de Naciones Unidas encargado de establecer los criterios para la asignación de posiciones orbitales, proceder a su asignación y verificar su uso eficiente. Dado que las posiciones geoestacionarias son un recurso estratégico muy valioso y extremadamente escaso, los países a los que se les asigna una posición orbital corren el riesgo de perderla si no la ocupan y explotan en un lapso de tres años. Actualmente la Argentina tiene asignadas dos posiciones orbitales: 72° y 81° longitud Oeste.
Historia

Durante la década de 1990, las posiciones orbitales habían quedado en manos de una empresa de capitales extranjeros, Nahuelsat, que algunos años más tarde estaba por incumplir su obligación de poner un satélite en órbita en la posición orbital 81⁰ Oeste. Muchos países pretendieron la posición asignada a la Argentina, pero el caso más destacable fue el del Reino Unido. Afortunadamente, las gestiones de nuestro país ante la U.I.T. fueron exitosas y se logró preservar la posición 81° longitud Oeste, que desde 2006 integra el patrimonio de ARSAT. Desde 2015 en esa posición orbital brinda servicios el ARSAT-2.

Por otra parte, el satélite Nahuel 1 A, que la misma empresa utilizaba para prestar servicios desde la posición geoestacionaria 72⁰ Oeste, que se acercaba al final de su vida útil, acumulaba varias fallas de propulsión. La compañía Nahuelsat decidió no reemplazarlo, lo que nuevamente ponía en peligro una posición orbital asignada a la Argentina.

En agosto de 2007 se produjo una falla irreversible del sistema de propulsión del Nahuel-1. Para afrontar este problema, el equipo de ingenieros satelitales de Nahuelsat desarrolló entonces un procedimiento manual de control de órbita y orientación con el que se pudo preservar a los clientes del Nahuel-1 y permitir una migración controlada a otro satélite adyacente (el AMC-6, también ubicado en la posición orbital 72° de longitud Oeste).

Nuevamente en defensa de las posiciones orbitales asignadas a nuestro país, en 2007 el gobierno rescindió el contrato que a inicios de la década de 1990 se había celebrado con esta empresa y dispuso la transferencia de sus activos al Estado nacional, que quedaron bajo responsabilidad de ARSAT. Entre ellos, uno de importancia capital: la posición 72° de longitud Oeste. Desde 2014 en esa posición orbital brinda servicios el ARSAT-1.