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La Estación Terrena Benavídez de ARSAT dio el lunes 27 de octubre los comandos para la aislación del motor principal del satélite. El martes 28 ordenó el despliegue completo de los paneles solares y de la antena de telecomunicaciones, y el apuntamiento de la “cara Tierra” del satélite hacia nuestro planeta. El ARSAT-1 cumplió satisfactoriamente cada uno de estos requerimientos, superando así la etapa más crítica de la puesta en órbita.

El domingo 2 de noviembre se lo trasladó exitosamente a la posición geoestacionaria 81° Oeste, donde se harán las pruebas de funcionamiento.

 

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Siguiendo un procedimiento de uso en la industria espacial, el pasado lunes 27 de octubre la Estación Terrena Benavídez de ARSAT procedió la aislación del motor más potente del satélite de telecomunicaciones: el LAE (por las siglas en inglés de Liquid Apogee Engine), que en el caso del ARSAT-1 tiene una potencia de 400 Newton. Este procedimiento, que se lleva a cabo una vez que los satélites se desplazan en órbita GEO y cuyo fin es evitar encendidos no deseados, se realizó a las 11.10.00 h. La función del motor ahora anulado (la adquisición de órbita geoestacionaria) ya está cumplida, por lo que no es necesaria su utilización en los 15 años de vida útil del satélite. Para las siguientes maniobras que requieren el impulso de motores se utilizan otros, de 10 Newton de potencia, adecuados para realizar desplazamientos más cortos, de gran precisión.

A las 7.14.40 h. del martes 28 de octubre la Estación Terrena Benavídez dio inicio a la segunda fase del procedimiento de despliegue de los paneles solares –que habían sido abiertos parcialmente el mismo 16 de octubre, poco después del lanzamiento. Con el fin de evitar cualquier repliegue, el procedimiento –que se completó a las 7.33.14 h. del día de ayer– incluyó el aseguramiento fijo de las articulaciones de estos paneles cuya función es la generación completa de energía eléctrica por medio de la luz solar. Con el despliegue completo de los paneles, el ARSAT-1 consiguió una envergadura de 16,42 metros (de los cuales solo dos metros corresponden a su cuerpo principal). La Estación Terrena Benavídez de ARSAT ha verificado el correcto funcionamiento de los paneles solares, que alcanzan el nivel de potencia previsto.

Poco después, a las 9.09.00 h. de ese día, Benavídez envió el comando que disparó el “tornillo pirotécnico” que mantenía replegada la antena de telecomunicaciones (de dos metros de diámetro). Veinticinco segundos después la antena quedaba bloqueada en su nueva posición, que es la que le permitirá la prestación de servicios.

A las 15.30.00 h. del mismo 28 de octubre finalizó el procedimiento de adquisición de Tierra por medio del cual el satélite quedó en la orientación de apuntamiento, es decir, con la antena de telecomunicaciones dirigida hacia nuestro planeta. Luego de esta operación se ha verificado que el satélite quedó correctamente estabilizado en sus tres ejes.

Los resultados de las operaciones realizadas en 28 de octubre demuestran que el ARSAT-1 ha logrado superar con éxito la etapa más crítica de la puesta en órbita. Entre otras cosas, el ARSAT-1 demostró su buen desempeño en el escenario de mayor frío. Al no estar iniciado aún el encendido de la carga útil, cuyo funcionamiento genera calor, se ha debido controlado y monitoreado la correcta temperatura del satélite mediante el subsistema control térmico a bordo.

Tras los despliegues de paneles y antena de comunicaciones mencionados, se procedió a deslizar el satélite desde el lugar en que había sido inyectado en órbita geoestacionaria el pasado 25 de octubre (un segmento del arco celeste despoblado de otros satélites que por eso hacía reducía al mínimo todo riesgo en las mencionadas operaciones) hasta la posición 81° Oeste, a la que ser arribó el 2 de noviembre. En el trayecto a esta posición, se han ido probando y manteniendo una parte de los componentes de la plataforma de servicios, como actuadores (ruedas de inercia), sensores y giróscopos, las computadoras y las tablas de temperaturas.

La Estación Terrena Benavídez tomó contacto con el ARSAT-1 el mismo 16 de octubre, poco después del lanzamiento. El 18 inició la serie de maniobras de encendido del motor principal del satélite que lo llevarían de la órbita baja y elíptica en que lo dejó el lanzador a la órbita geoestacionaria, en la que se ubican los satélites de telecomunicaciones. Como estaba previsto, culminó esa serie de maniobras el día 25, cuando el satélite alcanzó la órbita ubicada a 35.736 km sobre el nivel del mar. Ese día Benavídez se convirtió en la única estación controlante del satélite: dado que en órbita GEO el satélite está “fijo” respecto a un punto relativo de la Tierra, el segmento terrestre del sistema satelital ARSAT-1 dejó de necesitar que telepuertos de otras latitudes le proveyeran de información de seguimiento. El 2 de noviembre arribó a la posición geoestacionaria 81° Oeste, donde permanecerá por un tiempo para realizar el In Orbit Test, que verificará el funcionamiento de todos los subsistemas del ARSAT-1, mientras se avanza en la realización de varios mantenimientos de los sistemas de abordo.

Matías Bianchi, presidente de ARSAT, expresó: “Con el despliegue completo de los paneles solares y de la antena y el arribo a la posición 81 hemos concluido otra fase fundamental de la misión ARSAT-1, que sigue demostrando día a día la capacidad de los técnicos e ingenieros argentinos para conducir proyectos tecnológicos de alta complejidad. Por supuesto, seguimos teniendo muchos desafíos por delante, pero los asumimos con la seguridad que nos da el enorme trabajo realizado durante los siete años abocados a hacer realidad la visión estratégica del ex Presidente Néstor Kirchner de brindar servicios de telecomunicaciones con satélites geoestacionarios desarrollados en nuestro país. El ARSAT-1 es un satélite desarrollado por argentinos, para los argentinos. Por eso permite la mejor calidad de servicios de comunicación por satélite que hayamos tenido nunca. Esto es muy importante para quienes viven en lugares alejados de las grandes ciudades, que encontrarán más sencillo acceder a los contenidos e información que se distribuye por satélite. Es decir, que el ARSAT-1 es complementario del trabajo de desarrollo de la Red Federal de Fibra Óptica, encomendado ARSAT por el programa nacional Argentina Conectada. En materia de comunicación satelital, con el ARSAT-1 estamos dando igualdad de condiciones a los 2,7 millones de kilómetros cuadrados de la argentina, promoviendo la inclusión digital. De esta forma, ARSAT colabora con el inmenso trabajo de reducción de la brecha digital que lleva adelante el gobierno de Cristina Kirchner desde distintas áreas de gobierno, incluidos la Secretaría de Comunicaciones de la Nación y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, que ha hecho una gran inversión en el Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones”.